|
Alejandra
Vargas M. alevargas@nacion.com 05:05 p.m. 06/03/2010
Las
autoridades costarricenses apoyarán este mes en Qatar, Oriente Medio, la
iniciativa de el comercio internacional del atún rojo del Atlántico (Thunnus
thynnus), una de las especies comerciales del Mediterráneo consideradas en
mayor riesgo debido a la sobrepesca.
Así lo confirmaron esta
semana a La Nación Jorge Rodríguez, ministro de Ambiente, Energía y
Telecomunicaciones (Minaet) y Joaquín Calvo, coordinador local de la
Convención sobre el Comercio Internacional de Especies (Cites).
Según Rodríguez y Calvo, del 12 al 15 de
este mes se realizará la reunión anual de Cites y allí Costa Rica votará para
que el atún rojo del Atlántico sea introducido en el Apéndice I de esta
convención.
Esta acción, propuesta por expertos de EE.UU.
y Palau, podría sentar un precedente para la protección de especies marinas
de interés comercial en riesgo.
El Apéndice I es un apartado que enlista
especies naturales que han sufrido una gran reducción de su población y
además, sugiere acciones concretas para mejorar el estado de salud de esa
población, en este caso, con una veda para su comercio internacional.
En el Atlántico de Costa Rica no hay atunes
rojos y el país tampoco posee una flota atunera, dijo Carlos Drews, de WWF
Latinoamérica.
Sin embargo, la medida podría afectar a los
pescadores europeos y a los consumidores japoneses, pues el atún rojo es muy
codiciado por ambos por su carne. Un ejemplar puede valer hasta miles de
euros.
Ante la posición del país, Shuji Goto,
consejero de la embajada de Japón en Costa Rica mostró su desacuerdo y
aseguró: “No existe actualmente evidencia suficiente de que los atunes rojos
esté en riesgo de extinción. Por ello, a Japón, que consume este tipo de
atún, le parece que esta sería una medida muy dura e innecesaria”.
No obstante, en diciembre del 2009 el panel
de expertos científicos de la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO) aseguró que con base en la evidencia
existentes ellos respaldan la incursión del atún rojo en el Apéndice I.
Francia e Italia, que pertenecen a las
principales flotas pesqueras del atún rojo también apoyan la restricción al
comercio del pez.
Además, el país también apoyará otras
iniciativas para mejorar la protección de especies como el tiburón martillo
(Sphyrna mokarran), que nada en la isla del Coco y ha perdido el 99% de su
población mundial en los últimos 10 años. “Esta iniciativa que no es limita
el comercio de tiburones sino que crea la obligatoriedad de emitir permisos
de exportación e importación de materiales vinculados con la especie”, dijo
Calvo.
Cada permiso tendrá que tener un respaldo
científico que garantice que no va en detrimento de la especie. FAO avala
esta medida.
|